¿Sabias que escuchar demasiadas malas noticias podría perjudicar tu salud física y mental?

¿Eres de las personas que les gusta estar constantemente informada? ¡Cuidado! tal vez sea en exceso. Un estudio indicó que eso puede afectar la salud física y mental, de acuerdo al resultado de los 1,100 adultos estadounidenses encuestados, el 16,5 por ciento tenía un consumo de noticias gravemente problemático y preferían elegir malas noticias, es decir, noticias fatales.

¿Seguro has escuchado mencionar sobre el doomscrolling y no sabías qué es?

El doomscrolling se convertió en una palabra de moda a raíz de la reciente crisis mundial, dado que a muchos les resultó difícil desconectarse de las malas noticias o no podían evitarlo (y se detenían a leer) porque aparecían en todas partes dada la coyuntura.

En su edición de agosto la revista Health Communication, también mostró que las personas que leían más malas noticias estaban física y mentalmente enfermas en comparación con las que no lo hacían, además tenían ansiedad, estrés y depresión.

Debido al incremento de noticias negativas y dolorosas, y por la misma coyuntura se hizo más común leer sin cesar las malas noticias, resultando ser las noticias devastadoras las más buscadas.

1. Más encuestas, más investigaciones:

La Universidad Tecnológica de Texas, presentó el resultado de una encuesta realizada por Melissa Gotlieb, Bryan McLaughlin y Devin Mills, donde señalan que, para algunos estadounidenses, observar el desarrollo de estos eventos en las noticias podría causar un estado constante de alerta máxima, estar en vigilancia y sentir al mundo volverse un lugar oscuro y peligroso.

Yendo un paso más allá, según los autores, para algunos puede crear un círculo vicioso en el que, en lugar de pasar por alto, se sientan más atraídos, disfruten de las noticias y busquen actualizaciones constantes para aliviar su angustia emocional. Sin embargo, un mayor porcentaje de encuestados no tuvo problemas graves con el consumo de noticias, con un 27,3 por ciento con problemas moderados, un 27,5 por ciento con problemas leves y un 28,7 por ciento sin ningún problema.

2. A tomar en cuenta:

Los encuestados que forman parte del porcentaje de problemas moderados expresaron sentirse atraídos, pensar con frecuencia, leer y ver noticias para reducir su ansiedad, y tener dificultad para concentrarse en la escuela o el trabajo por preferir pensar en las noticias. Además, presentar mayor riesgo de padecer una enfermedad mental que aquellas con consumo de noticias mínimamente problemático.

La investigación no ha mostrado diferencias significativas entre los trastornos mentales y físicos entre las personas con hábitos de consumo de noticias de problema leve y sin ningún problema.

Para la salud física y mental cierto grado de inmersión en un mundo peligroso no es problemático, si no va sumado de una sensación de estar inmerso en un mundo sin salida, manifestaron los autores.

4. Implicancias significativas para todos:

También, indicaron que los hallazgos muestran implicancias significativas para el bienestar de las personas, sociedad y democracia. Estos hallazgos apuntan a la necesidad de contar con campañas y estrategias de formación y capacitación mediática centradas en concientizar que el consumo de noticias (consumo excesivo de noticias malas) puede convertirse en un comportamiento problemático.

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